Seguramente al recibir el diagnostico de Cáncer de Seno, tu doctor te hablo de los diferentes tratamientos disponibles, según el tipo de cáncer y la condición del paciente. Entre estos tratamientos puede ser una combinación de: Quimioterapia, Cirugía, Radioterapia, terapia hormonal y biológica. Cualquiera de estos tratamientos solos o en combinación matan las células.
Desafortunadamente en el proceso de matar las células cancerosas también se afectan células sanas. Esto es lo que causa los efectos secundarios. De estos los que pueden afectar la rutina alimenticia son:
- Intolerancia a la lactosa
- Nauseas
- Vomito
- Diarrea
- Perdida de apetito
- Cambios en el gusto
- Cambios en el olfato
- Estreñimiento
- Fatiga
- Cambios de peso
- Sequedad en la boca
- Sabor a metal en la boca
- Sangrado en las encías
- Irritación en la garganta
No todos los pacientes de Cáncer de Seno sufren estos efectos secundarios. Hay muchos factores que determinan la intensidad de estos. Entre ellos esta el tipo de cáncer, la duración y frecuencia del tratamiento y la dosis. A la mayoría de las personas, dejan de sentir estos efectos al terminar el tratamiento.
Habrán días en que el paciente no tendrá apetito, habrán otros que querrán comer algo en especifico. Es importante tener en cuenta:
- Elije alimentos altos en calorías y proteínas. Estos te ayudaran a mantener energía y fortaleza, además de ayudar a regenerar los tejidos que han sufrido daños durante el tratamiento
- Toma bastante liquido. El agua es indispensable para eliminar las toxinas del cuerpo y mantenerlo hidratado. Un adulto debe consumir 8 vasos de agua al día.
- Comienza tu día con un desayuno balanceado alto en proteínas. Te sentirás llena por mas tiempo y evitaras la fatiga.
- Si no sientes ganas de comer, opta por alimentos líquidos, los cuales son mas fáciles de digerir y te proporcionan las calorías y proteínas que tu cuerpo necesita.
Alimentos que te ayudaran a contrarrestar los efectos secundarios:
- Intolerancia a la lactosa – Esto significa que se le dificulta al organismo digerir la lactosa (el azúcar de la leche). Para evitar el malestar estomacal que produce esta condición, evita todos los productos lácteos tales como: leche, queso y el yogurt.
- Nauseas- Hay muchos alimentos que te pueden ayudar a combatir las nauseas. Entre ellos están:
- Yogurt
- Papas hervidas
- Arroz
- Pasta
- Pollo hervido o al horno
- Frutas con bajo contenido de azúcar
- Hielo
- Vomito –
- Té
- Gelatina
- Bebidas deportivas
- Consome de Pollo
- Consome de vegetales
- Jugos de frutas sin azucar
- Limonada
- Diarrea-
- Yogurt
- Arroz
- Papas
- Pan
- Pollo
- Pavo
- Bebidas carbonizadas
- Perdida de Apetito
- Cereal
- Avena
- Frutas
- Huevos
- Batidos de fruta
- Mani
- Yogurt
- Pan
- Estreñimiento
¿Podré hacer ejercicio durante el tratamiento?
Tu rutina de ejercicio durante el tratamiento contra el cáncer dependerá de tu condición física y el estado de salud general en que te encontrabas antes de que te diagnosticaran el cáncer. Tu doctor te podrá decir si puedes hacer ejercicio. El ejercicio, junto con períodos de descanso durante el día, puede brindarte beneficios por varias razones. Puedes aumentar el nivel de energía, aliviar la tensión, disminuir la angustia y depresión y estimular el apetito. Puedes hacer ejercicio a solas o pudiera ser más fácil hacer ejercicios con un grupo de amigos que te apoye.
Si disfrutabas ejercitandote regularmente antes del diagnóstico, mantener la rutina de ejercicios durante el tratamiento contra el cáncer te puede ayudar a sentir que algunos aspectos de tu vida continúan siendo "normales". Si la cirugía forma parte de tu tratamiento contra el cáncer, tu doctor podría recomendarte cambios de movimientos para prevenir complicaciones y mantener el rango de movimiento de las articulaciones y los músculos. Tu doctor o terapeuta físico puede ayudarte a determinar cuáles actividades son apropiadas para ti y el horario en que te conviene más hacerlas.
¿Cómo afectará el cáncer mi vida sexual?
Bajo cualquier circunstancia, las sensaciones y actitudes sexuales varían mucho entre las personas. Esto también es cierto durante una enfermedad. Algunas personas tienen poco o ningún cambio en lo que se refiere al deseo sexual y nivel de energía debido al cáncer. En otros casos, el interés sexual disminuye debido a la tensión física y emocional que implica tener cáncer y someterse al tratamiento. Estas tensiones pueden incluir la preocupación por los cambios en la apariencia personal, angustia respecto a la salud, la familia o las finanzas, o también por los efectos secundarios, incluidos el cansancio y los cambios hormonales. Algunas personas se sienten aún más unidas a sus parejas durante este período y su deseo sexual aumenta. Aún cuando el embarazo puede ser posible durante el tratamiento del cáncer, no se aconseja ya que el tratamiento puede causar defectos de nacimiento. Muchos médicos les recomiendan a los hombres y a las mujeres el control de la natalidad durante todo el tratamiento.
Si tu deseo sexual y nivel de energía cambian durante el tratamiento, ten presente que esto también puede ser normal y que puede pasar por numerosas razones. Algunas preocupaciones comunes son la tensión, el cansancio y poco deseo, así como lo relacionado con la apariencia personal. Si has tenido una cirugía contra el cáncer en las áreas del abdomen o la pelvis, esto puede hacer difícil la relación sexual (coito) o por un tiempo puede presentarse dolor. Algunas mujeres experimentan sequedad vaginal y algunos hombres presentan disfunción eréctil (incapacidad para tener una erección) como efecto secundario de algunos tratamientos. Si es posible, habla sobre estas preocupaciones con el equipo de profesionales de la salud que te atiende.
Si te sentías a gusto y disfrutabas de una relación sexual saludable antes de iniciar la terapia, lo más probable es que la intimidad física te siga produciendo placer durante el tratamiento. Podrías encontrarte con que la intimidad cobra un nuevo significado y que tus relaciones son diferentes. Abrazarse, tocarse y acariciarse puede llegar a ser más importante, mientras que el coito en sí, menos importante.
Lo más importante para mantenerse sexualmente activo o reanudar su vida sexual con una pareja es una buena comunicación. Las preocupaciones o los miedos de uno de los integrantes de la pareja, un aspecto normal de la relación sexual, también pueden afectar sus experiencias sexuales juntos. A algunas personas puede preocuparles que las relaciones íntimas lastimen a la persona que tiene cáncer. Otras podrían temer un contagio del cáncer o que les afecte la radiación o la quimioterapia. El contagio con el cáncer no es posible, pero hablar abiertamente sobre estos asuntos puede aclarar muchos malos entendidos, y esto te ayudará también a descubrir diferentes cosas que puedes hacer para que tus relaciones sexuales sean placenteras.
Puede ser difícil mantener una vida sexual saludable cuando están implicados tantos factores físicos y emocionales. Obten toda la información que puedas de tu doctor y de otras fuentes para que entiendas completamente lo que puedes y no puedes hacer antes, durante y después del tratamiento. Para más información, llame gratis a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345, y solicita los documentos "La sexualidad y el cáncer: para el hombre que tiene cáncer y su pareja" y "La sexualidad y el cáncer: para la mujer que tiene cáncer y su pareja". para la mujer que tiene cáncer y su pareja
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