El cáncer del seno es un tumor maligno (canceroso) que se origina de las células del seno. La enfermedad ocurre principalmente en las mujeres, pero los hombres también pueden desarrollarla. Existe información independiente sobre el cáncer de seno en hombres disponible en el documento “Cáncer del seno en hombres” de la Sociedad Americana del Cáncer.
El seno de una mujer está formado por glándulas mamarias o productoras de leche (lobulillos), conductos (pequeños tubos que llevan la leche de los lobulillos al pezón), tejido adiposo y conectivo, vasos sanguíneos y vasos linfáticos. La mayoría de los cánceres del seno comienzan en las células que recubren los conductos (cáncer ductal), algunos inician en los lobulillos (cáncer lobulillar), y el resto se origina en otros tejidos.
Los vasos linfáticos se parecen a las venas, excepto por el hecho de que éstos transportan líquido linfático en vez de sangre. La linfa es un líquido claro que contiene células del sistema inmunológico y productos de desecho. La mayoría de los vasos linfáticos conducen a unos grupos pequeños de tejido del tamaño de un fríjol, llamados ganglios linfáticos. La mayoría de los vasos linfáticos del seno conducen a los ganglios linfáticos debajo del brazo, los cuales son los ganglios axilares.
Si las células del cáncer del seno llegan a los ganglios linfáticos debajo del brazo y continúan creciendo, éstas harán que se inflamen los ganglios. Una vez que las células cancerosas han alcanzado estos ganglios, tienen mayores probabilidades de propagarse también a otros órganos del cuerpo. |