A muchas mujeres la idea de una cirugía puede causarles temor. Sin embargo, si tiene una mejor comprensión de qué esperar antes, durante y después de la operación, usted puede aliviar muchos de sus temores.
Un día después de su biopsia, usted podrá saber si tiene cáncer o no, pero la extensión de la enfermedad no se conocerá hasta después de la cirugía. Probablemente usted se reunirá con su cirujano varios días antes de la operación para hablar sobre lo que ocurrirá. Se le pedirá que firme un formulario de consentimiento que le otorga al médico el permiso para realizar la cirugía. Este es un buen momento para hacer cualquier pregunta que usted pudiera tener.
Es posible que le pidan que done sangre antes, por si acaso necesitara una transfusión durante la cirugía. Su doctor también le preguntará sobre los medicamentos, vitaminas o suplementos que está tomando. Puede ser que tenga que suspender algunos durante una semana o dos antes de la cirugía.
El tipo de anestesia que le administrarán depende en gran medida del tipo de cirugía a realizarse y de su situación. El tipo de cirugía también determina cuánto tiempo tomará la operación y el tiempo de hospitalización.
Como regla general, las mujeres que se someten a una mastectomía permanecen hospitalizadas durante una o dos noches y luego se van a casa. La tumorectomía y la biopsia del ganglio centinela por lo general se hacen ambulatoriamente y no requieren hospitalización.
La duración de la operación también depende del tipo de cirugía que se realice. Por ejemplo, una mastectomía con extracción de los ganglios linfáticos puede tomar de dos a tres horas.
Después de la cirugía se le colocará un vendaje sobre el área de la cirugía que se ajustará cómodamente alrededor de su pecho. También tendrá uno o más tubos (drenajes) del seno o del área de la axila para extraer el líquido que se acumula durante la recuperación. La mayoría de los drenajes permanecen colocados durante una o dos semanas. Una vez el flujo haya disminuido a aproximadamente una onza diaria, se retirará el drenaje.
La mayoría de los médicos recomendará que se comience a mover el brazo a poco tiempo después de la cirugía para evitar la rigidez del mismo. Por lo general, las mujeres que se someten a una tumorectomía o a una mastectomía se sorprenden del poco dolor que sienten en el área del seno. Sin embargo, se sienten menos contentas con las sensaciones extrañas en el área de la axila (adormecimiento, punzadas/jalones).
Hable con su doctor sobre lo que puede hacer después de la cirugía para cuidar del área. Es probable que reciba instrucciones que le informen sobre lo siguiente:
- Cuidado de la herida y del vendaje.
- Cuidado de los drenajes.
- Cómo saber si tiene una infección.
- Cuándo llamar al médico o a la enfermera.
- Cuándo comenzar a usar el brazo y cómo hacer ejercicios con el brazo para evitar su rigidez.
- Cuándo comenzar a usar sostenes nuevamente.
- Cuándo y cómo ponerse una prótesis de seno.
- Qué comer y qué no comer.
- Qué medicamentos debe tomar (entre ellos, analgésicos y tal vez antibióticos).
- Qué actividades debe o no debe realizar.
- Qué sentimientos experimentará sobre su aspecto.
- Cómo contactar alguna persona voluntaria del programa “Recuperación a su Alcance” las cuales consisten de mujeres especialmente preparadas en ofrecer información, comprensión y apoyo.
Se requerirá visitar al médico una o dos semanas después de la cirugía quien explicarle los resultados de su informe patológico y hablarle sobre si necesitará tratamiento adicional. |
Quimioterapia
Incluso en las etapas iniciales de la enfermedad, las células cancerosas se pueden desprender del primer tumor del seno y propagarse a través del torrente sanguíneo. Estas células no causan síntomas, no se pueden ver en las radiografías ni se pueden palpar durante un examen físico. Sin embargo, si se les permite crecer, pueden formar nuevos tumores en otras partes del cuerpo. El tratamiento puede administrarse para la detección y eliminación de estas células. Al ser usado el tratamiento de este modo se le considera como terapia adyuvante.
La quimioterapia es el uso de medicamentos contra el cáncer que se inyectan en una vena o se administran de forma oral (pastillas). Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a todas partes del cuerpo, lo que hace que el tratamiento sea útil contra los tumores cancerosos que se han propagado a órganos distantes. Aunque los medicamentos de la quimioterapia destruyen las células cancerosas, también pueden dañar algunas células normales, lo que puede ocasionar efectos secundarios.
Si la quimioterapia se administra después de la cirugía, puede reducir las probabilidades de que el cáncer regrese. La quimioterapia también puede usarse como tratamiento principal en una mujer cuyo cáncer se haya propagado fuera del seno y el área debajo del brazo, o que se haya propagado ampliamente después del tratamiento inicial.
La quimioterapia también se puede administrar antes de la cirugía, a menudo para reducir el tumor y hacerlo más fácil de extirpar. Este método también permite que el médico observe cómo responde el tumor a los medicamentos. Si el tumor no se reduce, pueden usarse medicamentos diferentes.
La quimioterapia se administra en ciclos, de manera que cada período de tratamiento va seguido de un período de recuperación. Por lo general, el curso total de tratamiento dura de tres a seis meses. Con frecuencia, es más eficaz usar varios medicamentos juntos en lugar de uno solo.
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de medicamento que se use, la cantidad administrada y la duración del tratamiento. Usted puede experimentar algunos de estos efectos secundarios temporales:
- Cansancio extremo (la fatiga causada a menudo por escasez de glóbulos rojos).
- Náusea y vómito.
- Pérdida de apetito.
- Caída del cabello.
- Llagas en la boca.
- Cambios en el ciclo menstrual (pudieran ser permanentes).
- Aumento del riesgo de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
- Moretones o sangrado después de cortaduras menores (debido a la escasez de plaquetas en la sangre).
La mayoría de estos efectos secundarios desaparece cuando termina el tratamiento. Por ejemplo, su cabello volverá a crecer. Si usted tiene algún problema con los efectos secundarios, asegúrese de informarlo a su doctor o enfermera, ya que a menudo existen medios para ayudarle.
Los efectos secundarios permanentes pueden incluir la menopausia temprana y el no poder quedar embarazada. Pero recibir un tratamiento de quimioterapia no siempre previene el embarazo y quedar embarazada durante el transcurso del tratamiento puede originar defectos congénitos. Si es sexualmente activa, debe hablar con su médico oncólogo sobre anticonceptivos. Pueden causarse lesiones al corazón si se usa el medicamento Adriamycin durante un período prolongado de tiempo o en altas dosis; no obstante, los doctores tienen cuidado de controlar las dosis de este medicamento y de estar pendientes de cualquier señal que indique problemas.
Además, muchas mujeres que han sido sometidas a quimioterapia notan una ligera disminución en la concentración y la memoria ("quimio-cerebro"). Esto pudiera durar por mucho tiempo. Pero otros investigadores no han confirmado estos hallazgos. No obstante, sea o no el “quimio-cerebro” un asunto real, las mujeres sí cuentan con todas sus facultades después de finalizar la quimioterapia. En los estudios que se ha encontrado que el “quimio-cerebro” es un efecto secundario del tratamiento, los síntomas usualmente desaparecen después de uno a dos años.
En muy raras ocasiones, después de varios años después de haber recibido el tratamiento contra el cáncer del seno, ciertos medicamentos de la quimioterapia podrían causar otro cáncer llamado leucemia mieloide aguda. Pero el beneficio de tratar el cáncer del seno supera por mucho el riesgo de esta escasa probabilidad.
El cansancio puede ser otro problema de largo plazo para las mujeres que reciben quimioterapia. Este efecto secundario puede durar hasta por varios años, pero puede ser aliviado. Hable con su doctor si el cansancio se ha convertido en un problema en su caso.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar o encoger las células del cáncer. La radiación puede aplicarse por fuera del cuerpo (radiación externa) o desde materiales radiactivos colocados directamente en el tumor (braquiterapia).
Es más frecuente el uso de la radiación externa para tratar el cáncer del seno. Es muy parecido a hacerse una radiografía común, pero durante un período de tiempo prolongado. La radioterapia se puede usar para destruir las células cancerosas que queden en el seno, la pared torácica o el área de la axila después de la cirugía o, menos frecuentemente, para reducir el tamaño de un tumor antes de la cirugía.
Por lo general, el tratamiento se administra cinco días a la semana en un centro ambulatorio durante un período de alrededor de seis o siete semanas y comienza aproximadamente un mes después de la cirugía. Cada tratamiento dura sólo unos minutos. El tratamiento en sí no es doloroso. Si se va a administrar quimioterapia, por lo general, se pospone la radioterapia hasta que finalice la quimioterapia.
Los efectos secundarios principales de la radioterapia son la inflamación y pesadez en el seno, cambios parecidos a quemaduras por el sol en el área tratada y cansancio. Estos cambios en el tejido y la piel del seno generalmente desaparecen en un período de 6 a 12 meses. En algunas mujeres, el seno se vuelve más pequeño y firme después de la radioterapia. La radioterapia no se administra durante el embarazo porque puede ser dañino para el feto.
Otra forma de aplicar radiación es mediante la colocación de semillas radiactivas en el tejido del pecho próximo al cáncer. Se pueden aplicar para dar un “estímulo” radiactivo adicional al tumor. También están siendo estudiadas como fuente única de radiación. Hasta el momento los resultados han sido buenos, pero se requiere de más estudio de este método para que pueda ser usado como tratamiento estándar.
Otro método que se está usando se llama "MammoSite". Consiste de un globo que está fijo a un tubo delgado. El globo se coloca en el lugar de la tumorectomía y se llena con agua y sal. Luego se aplica radiactividad a través del tubo. El material radiactivo es añadido y extraído dos veces al día por cinco días. Después, el globo es retirado.
Terapia hormonal
La hormona femenina llamada estrógeno puede promover el crecimiento de las células cancerosas del seno en algunas mujeres. Para estas mujeres, se usan varios métodos para bloquear el efecto del estrógeno o para reducir sus niveles para tratar el cáncer del seno.
Es posible administrar un medicamento como el tamoxifeno que contrarreste los efectos del estrógeno. El tamoxifeno se toma en píldoras (pastillas o tabletas), por lo general a diario durante cinco años después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer regrese. Los resultados de algunos estudios recientes han demostrado claramente que este medicamento ayuda a las mujeres de todas las edades con cáncer del seno en sus primeras etapas, si su cáncer contiene receptores de estrógeno. Además, ayuda a reducir la probabilidad de tener cáncer del seno en las mujeres que están en alto riesgo.
En algunos estudios se ha demostrado aumento en la incidencia de cáncer del endometrio en etapa inicial (cáncer de la membrana que cubre al útero) entre las mujeres que toman tamoxifeno. Sin embargo, este tipo de cáncer por lo general se detecta en una etapa muy temprana y casi siempre se cura mediante cirugía. Informe a su médico inmediatamente si tiene cualquier sangrado vaginal fuera de lo común. Los coágulos sanguíneos forman parte de los efectos secundarios causados por el tamoxifeno. Otros efectos secundarios del tamoxifeno pueden incluir sensaciones repentinas de calor (bochornos) y cambios de humor. No obstante, para la mayoría de las mujeres con cáncer del seno, los beneficios de tomar tamoxifeno superan los riesgos.
Los inhibidores de aromatasa son un tipo de medicamento que frena la producción de estrógenos por el cuerpo. Sólo surte efecto en mujeres que han pasado por la menopausia y cuyos cánceres son positivos a las hormonas. Estos medicamentos pueden usarse posteriormente, o incluso en lugar del tamoxifeno para reducir el riesgo de que el cáncer del seno regrese. No causan cáncer del útero y muy rara vez generan coágulos sanguíneos. Sin embargo, pueden causar pérdida de la densidad ósea y fracturas debido a la eliminación de los estrógenos del cuerpo.
Existen otros tratamientos y medicamentos que afectan las hormonas femeninas que se están usando para el cáncer del seno. Su médico puede darle más detalles sobre cualquier tratamiento recomendado.
Terapia dirigida
A medida que se sabe más sobre los cambios genéticos del cáncer, los investigadores han podido desarrollar medicamentos más recientes diseñados para combatir estos cambios de manera específica. Estos fármacos dirigidos funcionan de distinta manera que los que se usan comúnmente en la quimioterapia. Generalmente originan menos efectos secundarios y suelen ser menos severos. Actualmente se usan a menudo en conjunto con la quimioterapia.
El trastuzumab (Herceptin) es un anticuerpo monoclonal que se une a una proteína que promueve el crecimiento (HER2/neu) que está presente en pequeñas cantidades en la superficie de las células normales del seno y en la mayoría de los tumores cancerosos del seno. Algunos tumores cancerosos del seno tienen demasiada cantidad de esta proteína que puede causar que el cáncer crezca y se propague con mayor rapidez. El Herceptin puede evitar que esta proteína cause el crecimiento de las células del cáncer del seno. También puede ayudar al sistema inmunológico a combatir mejor el cáncer (los anticuerpos monoclonales son versiones sinténticas de proteínas del sistema inmunológico que el cuerpo produce para combatir las enfermedades).
Estudios recientes han mostrado que agregar Herceptin por un año a la quimioterapia reduce en ciertas mujeres el índice en la recurrencia del cáncer, así como el índice de mortalidad en contraste con la quimioterapia sola después de la cirugía. Este enfoque se ha convertido en tratamiento adyuvante convencional para estos casos.
Los efectos secundarios de este medicamento son relativamente leves y pueden incluir fiebre y escalofríos, debilidad, náusea, vómito, tos, diarrea y dolor de cabeza. No obstante, puede que algunas mujeres experimenten daño cardiaco durante el tratamiento. Este daño puede mejorarse si se deja de tomar el medicamento. Si usted está bajo este tratamiento, debe informar inmediatamente a su médico si tiene dificultad para respirar o problemas para realizar actividades físicas.
El Lapatinib (Tykerb®) es otro medicamento que atacha la proteína HER2/neu. Este medicamento oral se toma más a menudo junto con la quimioterapia. Se utiliza en algunas mujeres cuyo cáncer ya no responde a la quimioterapia con Herceptin®. Puede que cause efectos secundarios, pero no genera los problemas del corazón que en algunas mujeres ocasiona el Herceptin®.
Medicamentos dirigidos a los vasos sanguíneos del tumor
El bevacizumban (Avastin®) es otro anticuerpo monoclonal que puede ser usado en pacientes con cáncer del seno metastásico. También se usa junto con otros medicamentos de quimioterapia. Este anticuerpo ayuda a prevenir que los tumores formen vasos sanguíneos nuevos que alimenten al tumor. El Avastin® se administra por infusión intravenosa y en raras ocasiones puede generar efectos secundarios graves.
Bifosfonatos
Se están usando dos medicamentos (bifosfonatos) que ayudan a fortalecer los huesos en el tratamiento del cáncer del seno. Estos medicamentos fortalecen los huesos que han sido debilitados al ser invadidos por las células del cáncer del seno. Se administran por vía intravenosa para ayudar a prevenir el deterioro de los huesos en caso de que el cáncer se haya propagado a ellos. Informes han reportado de un efecto secundario grave a raíz de tomar bifosfonato. El hueso de la mandíbula puede deteriorarse y esto causa dolor. Los médicos no saben por qué sucede esto. Parece suceder en pacientes que se han sometido a algún trabajo dental mientras se encontraban tomando los medicamentos. Por lo tanto, de requerirse trabajo dental, éste debe llevarse a cabo antes de comenzar a tomar estos medicamentos.
En el pasado, se creía que la quimioterapia en altas dosis seguida de un método llamado trasplante de células madre (trasplante de médula ósea) podía brindar la mejor probabilidad de cura a algunas mujeres con un riesgo mayor de que el cáncer regrese o con la enfermedad avanzada. Pero los médicos han visto que las mujeres que recibieron la terapia en altas dosis no vivieron más tiempo que las mujeres que recibieron el tratamiento con la dosis convencional. Además, la quimioterapia en altas dosis con apoyo de células madre puede causar efectos secundarios graves. Se sigue realizando investigación sobre este asunto. Por el momento, los expertos en el área sugieren ahora que las mujeres reciban este tratamiento sólo como parte de un estudio clínico.
Estudios clínicos
Los estudios de tratamientos prometedores nuevos se conocen como estudios clínicos. Un estudio clínico se lleva a cabo solamente cuando existe algún motivo para creer que el nuevo tratamiento puede ser valioso para el paciente. Los estudios clínicos se necesitan para determinar formas nuevas y mejores de tratar el cáncer. Las principales preguntas que los investigadores quieren contestar son:
- ¿Es beneficioso este tratamiento?
- ¿Es más eficaz que el que estamos usando ahora?
- ¿Qué efectos secundarios produce el tratamiento?
- ¿Son más los beneficios que los efectos secundarios?
- ¿A qué tipo de pacientes es más probable que el tratamiento le resulte beneficioso?
Los estudios clínicos se llevan a cabo en fases. Cada fase está diseñada para responder a ciertas interrogantes.
El propósito de un estudio en la fase I es buscar la mejor manera de administrar un tratamiento nuevo y la cantidad de éste que se pueda administrar con seguridad. El propósito principal de un estudio en la fase I es probar la seguridad del medicamento.
Los estudios en fase II están diseñados para determinar si el medicamento funciona. Se administra a los pacientes la dosis más alta posible que no cause efectos secundarios graves y se les observa muy de cerca para ver si hay algún efecto sobre el cáncer.
Los estudios clínicos en fase III comparan el tratamiento nuevo con el convencional. Se divide un gran número de pacientes en dos grupos. El grupo de control recibe el tratamiento convencional y el otro grupo recibe el tratamiento nuevo. Todos son observados de cerca para determinar cuál tratamiento es más efectivo. El estudio será detenido si los efectos secundarios son demasiado severos o si un grupo presenta resultados mucho mejores que el otro grupo.
Si está participando en un estudio clínico, contará con un equipo de expertos que estará monitoreando su progreso muy cuidadosamente. No obstante, existen algunos riesgos. Ninguna persona sabe de antemano si el tratamiento será eficaz, ni exactamente qué efectos secundarios podrán presentarse. Eso es lo que se pretende determinar en el estudio. Sin embargo, tenga en cuenta que los tratamientos estándar también producen efectos secundarios.
La decisión de participar en un estudio clínico es totalmente suya. Aun después de haber ingresado a un estudio clínico, podrá abandonar el estudio en cualquier momento y por cualquier motivo. El participar en un estudio clínico no evitará que usted reciba algún otro cuidado médico que pudiera necesitar.
Terapias complementarias y alternativas
Podrá escuchar sobre distintos tipos de tratamiento por parte de sus familiares y amigos. La gente tiende a ofrecer toda clase de cosas como vitaminas, hierbas, técnicas de reducción del estrés, acupuntura y más. En la actualidad, existe un gran interés en los tratamientos complementarios y alternativos contra el cáncer. Antes de hacer cambios en su tratamiento o de añadir cualquiera de estos métodos, asegúrese de hablarlo con su médico o enfermera. Algunos métodos pueden usarse con seguridad junto con el tratamiento médico convencional. Otros, sin embargo, pueden interferir con el tratamiento convencional o causar efectos secundarios graves. Es por eso que es importante que hable abiertamente con su médico. Puede obtener información adicional sobre los métodos complementarios y alternativos a través de nuestra línea telefónica gratuita o de nuestra página en Internet. |